Desgaste de llantas:
cómo identificarlo y qué hacer antes de que sea tarde
Las llantas son el único punto de contacto entre tu carro y la carretera. Puede sonar obvio, pero muchas personas solo las revisan cuando ya hay una falla visible. El desgaste de llantas es un proceso gradual que, si no se detecta a tiempo, puede comprometer tu seguridad, la de quienes viajan contigo y la de otros conductores en la vía.
Si tienes un carro o estás considerando comprar uno, este artículo te explica de forma clara y directa cómo se produce el desgaste, cómo identificarlo y qué pasos seguir para actuar antes de que se convierta en un problema mayor.
¿Por qué el desgaste de llantas es un tema de seguridad?
Una llanta en buen estado te da control en las curvas, reduce la distancia de frenado y mejora la estabilidad del vehículo, especialmente en vías mojadas. Cuando el labrado se desgasta, todas estas capacidades se deterioran progresivamente. En Colombia, donde convivimos con baches frecuentes, vías mojadas y tramos de montaña, una llanta en mal estado puede marcar la diferencia entre un susto y un accidente.
Además, el Código Nacional de Tránsito (Ley 769 de 2002) establece que los vehículos particulares deben mantener un labrado mínimo de 1.6 mm Circular con llantas que no cumplan esta medida puede resultar en multa e inmovilización del vehículo.
El desgaste no siempre ocurre de manera uniforme, y eso es precisamente la clave: la forma en que se desgasta tu llanta puede revelar otros problemas mecánicos que conviene atender. Aquí los tipos más comunes:
Tipo de desgaste |
Zona afectada |
Causa probable |
En ambos bordes |
Hombros exteriores |
Presión de aire insuficiente |
En el centro |
Banda central de rodamiento |
Presión de aire excesiva |
En un solo borde (interior o exterior) |
Un costado |
Desalineación de la suspensión |
En parches irregulares |
Toda la superficie |
Amortiguadores deteriorados |
Escalonado (dientes de sierra) |
Toda la superficie |
Falta de balanceo o rotación |
Burbujas o abombamientos |
Flancos laterales |
Impacto fuerte contra bache o andén |
Las burbujas o abombamientos en el flanco de la llanta son señal de daño estructural interno. En ese caso, la llanta debe reemplazarse de inmediato, sin excepción.
Cómo detectar el desgaste de tus llantas paso a paso
No necesitas herramientas especializadas para hacer una revisión básica en casa. Sigue estos pasos:
1. Revisa los testigos de desgaste (TWI): Todas las llantas tienen pequeños tacos de goma dentro de las ranuras principales. Cuando el dibujo llega al mismo nivel que esos tacos, la llanta está al límite y debe cambiarse.
2. Usa el truco de la moneda: Introduce una moneda en la ranura más profunda de la llanta. Si el borde exterior queda completamente visible, el labrado está bajo y es momento de actuar.
3. Pasa la mano por la superficie: Si sientes rugosidad, ondulaciones o un desgaste claramente irregular, puede haber un problema de alineación, balanceo o suspensión.
4. Observa cómo se comporta el carro: Si el volante vibra, el carro se desvía solo al soltar el volante o la distancia de frenado en lluvia es mayor de lo normal, las llantas pueden estar fallando.
5. Revisa la presión de inflado mensualmente: Una presión incorrecta acelera el desgaste. La presión recomendada está en el manual del vehículo o en el sticker ubicado en el marco de la puerta del conductor.
Actuar a tiempo puede ahorrarte una inversión mayor y, sobre todo, puede prevenir situaciones peligrosas. Estas son las acciones recomendadas según el tipo de señal:
Desgaste leve y uniforme: Programa una revisión de alineación, balanceo y rotación de llantas.
Desgaste en los bordes o en el centro: Verifica y ajusta la presión de inflado según las especificaciones del fabricante.
Desgaste en un solo lado: Lleva el vehículo a revisión de alineación y geometría de la suspensión.
Desgaste en parches o escalonado: Revisa el estado de los amortiguadores y programa el balanceo.
Burbujas o abombamientos visibles: Cambia la llanta de inmediato, sin posponer.
Labrado igual o por debajo de 1.6 mm: Reemplaza las llantas antes de la próxima salida larga o temporada de lluvias.
Si tienes un Peugeot 2008 Híbrido, un Peugeot 3008, el Peugeot 5008 de 7 puestos, el Peugeot 408 o cualquier modelo de la línea, el mantenimiento de las llantas —y del vehículo en general— es más confiable cuando se realiza en un taller autorizado.
¿Por qué importa esto? Porque cada modelo Peugeot tiene especificaciones técnicas propias: tipo de llanta, presión recomendada, sistemas de monitoreo de presión (TPMS) y geometrías de suspensión calibradas de fábrica. Un taller no especializado puede hacer ajustes que, aunque parezcan correctos, no respetan esas especificaciones y pueden generar desgaste prematuro o afectar la seguridad del vehículo.
En los talleres autorizados de Peugeot cuentas con técnicos certificados, equipos calibrados y repuestos originales. Puedes encontrar el taller más cercano y agendar tu cita directamente, sin filas y desde la comodidad de tu casa.
El programa Peugeot Cumple también incluye acceso a revisiones preventivas y campañas de seguridad, para que tu carro siempre esté en condiciones óptimas y sin sorpresas en la vía.
¿Cada cuánto deberías revisar las llantas?
Adaptado a las condiciones de las vías colombianas, un calendario de mantenimiento básico para llantas puede lucir así:
Frecuencia |
Acción recomendada |
Mensualmente |
Revisión de presión de inflado en frío |
Cada 10.000 km |
Alineación, balanceo y rotación de llantas |
Cada 40.000–60.000 km |
Evaluación de reemplazo (según el fabricante y uso) |
Antes de salidas largas o lluvias |
Revisión visual del labrado y presión |
El desgaste de llantas es un proceso natural, pero se puede anticipar y gestionar con información y mantenimiento oportuno. Si tienes un Peugeot o estás próximo a adquirir uno, parte de la experiencia de conducción que esta marca ofrece comienza en el suelo: en ese punto de contacto entre la llanta y la carretera.
No esperes a notar un problema para actuar. Encuentra tu taller autorizado más cercano y agenda una revisión. Tu seguridad —y la de quienes viajan contigo— bien vale ese paso.