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Riesgos de la presión de las llantas

Presión de las llantas: todo lo que debes saber para conducir con seguridad

La presión de las llantas es uno de esos aspectos del mantenimiento vehicular que con mayor frecuencia pasa desapercibido. Para quienes ya tienen vehículo, se convierte en una rutina olvidada entre el trabajo y los compromisos diarios. Para quienes están a punto de adquirir su primer carro, puede ser un concepto completamente nuevo. Sin embargo, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), las fallas en las llantas son la segunda causa de accidentes por falla mecánica en Colombia, solo superada por los problemas de frenos. Mantener la presión correcta no es un capricho técnico: es una decisión de seguridad que puede marcar la diferencia en la vía.

¿Qué es la presión de las llantas y cómo se mide?

La presión de las llantas hace referencia a la cantidad de aire que contiene cada neumático, medida en unidades llamadas PSI (libras por pulgada cuadrada) o Bar. En Colombia, la medida más común en las estaciones de servicio es el PSI. La mayoría de los automóviles particulares requiere entre 28 y 38 PSI, aunque la cifra exacta depende del modelo y las especificaciones del fabricante.
 

Este valor puede consultarse en la etiqueta adhesiva ubicada en el marco de la puerta del conductor o en el manual del propietario. Nunca debe tomarse del costado de la llanta: ese número indica la presión máxima de fabricación, no la recomendada para uso diario.

¿Cómo afecta la presión incorrecta a tu vehículo?

Conducir con una presión inadecuada —ya sea por exceso o por defecto— genera un impacto directo sobre el rendimiento, el consumo y la vida útil del vehículo.
 

Condición

Efecto en el vehículo

Riesgo para el conductor

Presión baja (subinflado)

Mayor consumo de combustible, desgaste en los bordes de la llanta

Riesgo elevado de reventón y aquaplaning

Presión alta (sobreinflado)

Reduce superficie de contacto con el asfalto

Menor agarre, mayor distancia de frenado

Presión correcta

Optimiza rendimiento y alarga vida del neumático

Conducción segura, estable y eficiente


De acuerdo con datos de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration de EE. UU.), por cada 2 PSI de subinflado, el consumo de combustible aumenta un 1%. Esto representa un gasto adicional e innecesario que se acumula con el tiempo y afecta directamente el bolsillo del propietario.

Subinflado: el riesgo silencioso

Una llanta con presión baja no siempre se ve desinflada a simple vista. Sin embargo, al rodar genera una deformación continua que produce calor excesivo en los flancos del caucho. A altas velocidades en carretera, este sobrecalentamiento puede derivar en una falla estructural repentina. En épocas de lluvia, una llanta subinflada también pierde su capacidad de desalojar el agua correctamente, lo que aumenta el riesgo de aquaplaning —una de las situaciones más peligrosas que puede vivir un conductor en la vía.

Sobreinflado: menos frecuente, igual de peligroso

Cuando la presión es excesiva, la llanta se abomba y solo apoya su franja central sobre el asfalto. Esto reduce el área de contacto, disminuye el agarre en curvas y prolonga considerablemente la distancia de frenado. Además, endurece la suspensión del vehículo, haciendo que cada hueco o irregularidad de la vía se sienta con mayor intensidad.

¿Es peligroso conducir con presión incorrecta? Lo que dicen los datos

Sí, y los datos lo confirman con claridad.
 

Según la NHTSA, conducir con una presión 25% por debajo de la recomendada triplica la probabilidad de sufrir un accidente grave relacionado con las llantas. En Colombia, la ANSV registra más de 1.970 accidentes al año asociados a fallas en las llantas, con un saldo aproximado de 640 heridos y más de 60 fallecidos anualmente.


A pesar de este panorama, solo el 19% de los conductores revisa la presión de sus llantas mensualmente (NHTSA), lo que significa que 4 de cada 5 vehículos pueden circular con una presión inadecuada sin que su conductor lo sepa. Esta es precisamente la razón por la que la revisión periódica de la presión es una de las acciones preventivas más sencillas y económicas al alcance de cualquier propietario de vehículo.

¿Cuál es la presión correcta para tu vehículo?

La presión varía según el tipo de vehículo. Esta es una referencia general útil:


1. Automóvil compacto (hatchback):
28 a 36 PSI (1.9 – 2.5 Bar)


2. Sedán familiar:
30 a 38 PSI (2.1 – 2.6 Bar)


3. SUV pequeña:
32 a 40 PSI (2.2 – 2.8 Bar)

4. SUV grande o camioneta: 35 a 45 PSI (2.4 – 3.1 Bar)


Consejo importante:
Mide siempre la presión con las llantas en frío, es decir, cuando el vehículo lleva al menos 3 horas estacionado o ha recorrido menos de 1.6 km a velocidad moderada. El calor de la conducción eleva artificialmente la lectura y puede inducir a error. Recuerda también revisar la llanta de repuesto: se recomienda mantenerla de 3 a 5 PSI por encima de la medida estándar, ya que los neumáticos pierden aire de forma natural con el tiempo.

Señales de alerta: cuándo llevar tu vehículo al taller

No siempre es evidente cuando hay un problema con la presión de las llantas. Estas son las señales que indican que es momento de actuar:
 

1. El testigo de presión (TPMS) se enciende en el tablero y no se apaga tras calibrar las llantas.

2. El vehículo jala hacia un lado al frenar o durante la conducción en línea recta.

3. Notas vibración o ruido inusual proveniente de una o varias ruedas.

4. La llanta presenta desgaste irregular (más pronunciado en los bordes o solo en el centro).

5. Después de un impacto fuerte contra un hueco o bordillo, aunque la llanta no se vea afectada externamente.

6. Antes de un viaje largo por carretera, especialmente si el vehículo llevará carga adicional de pasajeros o equipaje.


En estos casos, no es recomendable intentar diagnosticar el problema por cuenta propia. Un técnico especializado con el equipo adecuado puede identificar con precisión si la falla está en la llanta, en una válvula o en el sistema de monitoreo electrónico del vehículo.

Por qué los talleres autorizados Peugeot son la mejor opción

Cuando se trata de mantener tu vehículo en óptimas condiciones, los talleres autorizados de Peugeot ofrecen algo que los talleres genéricos no pueden garantizar: técnicos capacitados directamente por el fabricante, herramientas homologadas y repuestos originales.
 

Los vehículos Peugeot están equipados con el sistema TPMS (sistema de monitoreo de presión de neumáticos), que alerta al conductor cuando la presión cae por debajo del umbral seguro. Este sistema puede ser de tipo indirecto —utilizando los sensores del ABS/ESP para detectar variaciones en la velocidad de rotación de las ruedas— o directo, con sensores físicos instalados en cada válvula. Diagnosticar un fallo en este sistema requiere el escáner oficial Diagbox, disponible exclusivamente en la red de talleres autorizados Peugeot.


Además, realizar el mantenimiento fuera de la red oficial puede comprometer la garantía de fábrica del vehículo. Desde el punto de vista económico a largo plazo, ir al taller autorizado es con frecuencia la decisión más inteligente.


Peugeot Colombia cuenta con 16 concesionarios y talleres autorizados en 11 ciudades del país
, incluyendo Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Pereira, Manizales, Ibagué, Cúcuta, Neiva y Chía. Puedes agendar tu cita y asegurar la disponibilidad de técnicos y repuestos para tu revisión.

Una pequeña revisión, una gran diferencia

La presión de las llantas es un detalle pequeño con consecuencias grandes. Mantenerla en el rango correcto puede significar la diferencia entre un viaje seguro y un accidente evitable. No requiere mucho tiempo ni dinero, pero sí requiere atención constante. Ya seas propietario de un Peugeot desde hace varios años o estés a punto de adquirir tu primer vehículo de la marca, en la red de talleres autorizados Peugeot en Colombia encontrarás el respaldo técnico que necesitas para conducir con tranquilidad.